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CARTA DE NAVEGACIÓN (a Alfarero)
Tenía el hábito de flaquear su corazón Al surcar esmeraldas y peces ebrios Tembloroso, altivo, enamorado Pero esta mañana su voz crece Es una carta de navegación Frente al viejo mar y la melancolía Sigue a los versos con los ojos Como a una alondra inquieta Sobre la fuente y la estación de las caracolas Su sangre corre hacia el firmamento Y baja al bullicio de la multitud encendida.
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